De la misma forma que he creído que debía dar cuenta aquí de los libros que más me gustaron durante el año 2008, y siguiendo la misma lógica de “ya que os he dado la tabarra con esto, justo es que haga balance”, paso a comentar lo más importante de mi experiencia vital durante este ya casi acabado año.

Como sabéis mi actividad profesional está sufriendo un paréntesis… que este año hemos conseguido alargar durante un par de años más. Es altamente probable pues, que siga con este blog, digamos que de forma regular, por un tiempo, de momento indefinido. Aunque no lo parezca, mi actividad como blogger está sentimentalmente asociada a mi trabajo como… bueno, como lo que sea que hago ahora 😀. Supongo que mi identidad virtual comporta la redacción de este blog, mientras que probablemente (en verdad, no tengo ni idea) esta bitácora personal desaparecería si el paréntesis se cerrase de pronto.

Es curioso como los textos evolucionan solos… yo no quería hablar de trabajo y aquí estoy 😀. En realidad se trataba de hacer balance de lo mejor del año y, en mi caso, tiene nombres y apellidos, en plural. Han sido muchas las personas que he conocido, y más todavía las que he tenido oportunidad de conocer MEJOR. Y tengo que confesar que en ese aspecto, que es el que más me importa, ha sido un año fabuloso.

Un amigo me dijo un día que le costaba escribir los agradecimientos en sus trabajos. Es fácil pensar que puedes olvidar a alguien, y allí queda dolorosamente presente, para siempre, tu falta de gratitud. En mi caso eso se agudiza porque son muchas las personas que me acompañan en todo lo que hago… afortunadamente, cada vez más. No porque crea más en el trabajo de grupo que en el destello de genialidad individual, que va, todo lo contrario, creo fervientemente que el pensamiento único, la creatividad de una mente brillante, es indispensable para el desarrollo de cualquier proyecto… de la misma manera que pienso que sin un grupo sólido y entusiasta que arrope las ideas originales, estas no se desarrollan. Es la vieja fábula de la semilla caída en terreno baldío. No hay misterio, pienso como muchos…. Desde luego como la mayoría de las personas que he conocido o re-conocido este año 2008: en equipo se crea mejor. Y es que, como cuenta un proverbio (dicen que africano) que le sonará a alguno de vosotros (;D), “si uno quiere ir deprisa debe ir sólo… pero si quiere llegar lejos, debe ir en grupo”.

Y esto es todo amigos.

¿Mis deseos para el 2009?… tengo el gusto de confesar que mi mayor deseo es que no cambie absolutamente nada. Puede ir a mejor, claro, pero eso ya no me atrevo ni a desearlo.

Carpe diem socios, Carpe diem! (Ferran, Nur, Matty… vosaltres m’enteneu, oi? 😀)