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Thérèse

Ma soeur Thérèse me había dicho muchas veces que los caramelos de violetas le recuerdan su infancia y yo tenía muchas ganas de preparar un pastel para ella, así que, en cuanto encontré en mi tienda de pastelería preferida un concentrado con ese sabor, me interesé por él. Luego vi las violetas de azúcar y la purpurina comestible y empecé a ver la superficie lila, con flores y escarcha de rocío…
La elaboración es sencilla, aunque si queréis hacerla deberéis dedicarle tiempo y un poco de paciencia. A mí, la cara que puso cuando la vio, me compensó con creces por el esfuerzo.
La repetiré, porque el sabor me sorprendió… y además, tengo un montón de pasta de violetas en la nevera.
Cuando la estaba acabando me acordé de Sara Bernhardt y su famoso pastel (me encantan las Saras) y decidí que esta tarta solo podría llamarse como ma soeur: ¡Thérèse!

INGREDIENTES MASA:

    • 250 gr. mantequilla
    • 300 gr. azúcar blanquilla
    • 300 gr. harina
    • 6 huevos
    • 1 pizca de sal
    • 1 sobre de levadura Royal

INGREDIENTES BUTTERCREAM:

    • 200 gr. icing sugar
    • 200 gr. mantequilla en pomada
    • 2 cucharadas postre de pasta de violetas Home Chef
    • 4 cucharadas soperas de leche
    • 1 pizca de colorante violeta en gel Wilton

 

Precalentar el horno a 170ºC.

Separar las yemas de las claras y mezclar las yemas con el azúcar, hasta que el azúcar quede totalmente disuelta y con apariencia de crema blanquecina.

Añadir a esa mezcla la mantequilla en pomada y la pasta de violetas, y trabajar hasta que se incorporen al resto de ingredientes.

Todo lo anterior, si es posible, es conveniente hacerlo con la ayuda de un robot de cocina, a velocidad alta.

Añadir las claras poco a poco, hasta que la mezcla quede homogénea.

A partir de este momento incorporaremos los ingredientes secos y por ello hay que trabajarlos, bien con el robot a velocidad muy baja o, mejor aún, con una espátula, a mano.

Tamizar la harina, la levadura y la sal e incorporarlas lentamente, trabajando bien para que no se formen grumos.

Repartir la masa en dos moldes (en mi caso utilicé moldes de 20 cms. desmontable). La preparación la realicé con el spray desmoldador de la marca Dübör.

Poner la masa en los moldes y meterlos en el horno que ya habrá alcanzado los 170ºC, durante aproximadamente 30 minutos.

Pinchar antes de sacar del horno y, cuando la aguja salga limpia, ya están cocidos. Si es así,sacadlo enseguida del horno, esperar unos minutos hasta que se temple y desmoldar los bizcochos sobre una rejilla.

Mientras se enfrían, preparar la buttercream. Para ello hay que mezclar con la amasadora un el azúcar, la mantequilla, la pasta de violetas y la leche, primero 2 minutos a velocidad baja y seguidamente, cinco minutos más a velocidad alta. Al final, añadir unos trazos de colorante violeta.

Igualar los bizcochos con la lira y unirlos con una capa de buttercream. Cubrir con una primera capa fina de buttercream (la capa “recogemigas”) y meter en la nevera. Una vez esté fría, poner otra capa más gruesa y volver a meter en la nevera. Al sacarla, alisar con una espátula y decorar. En este caso, pegué con un poco de buttercream a temperatura ambiente unas violetas de azúcar y espolvoreé la superficie del pastel con purpurina blanca comestible, para que pareciese escarcha.

 

¡Buen provecho, socios!

 
 

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Escribo. Leo. Horneo. Siembro.

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