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Dos amigas y el lago

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Cuando me lo contó estábamos sentadas en sendas hamacas de teca, contemplando el lago desde la terraza del hotel. Estábamos a gusto allí en silencio, descansando después de la visita a un museo de figuras de cristal, donde habíamos admirado la artesanía de la zona. Ahora mirábamos el agua y la hilera de árboles que formaban un muro en la otra orilla bajo un cielo que se iba oscureciendo. Yo había hecho un comentario sobre la superficie del lago, que parecía un espejo, y noté que ella se removía en su asiento y se mordía el labio antes de hablar.

“Debíamos de tener dieciséis años y ya envidiaba la naturalidad con la que tú te relacionabas con los chicos. Te veía como este lago, sobre el que planean los pájaros sin llegar a tocarlo, siempre tranquila, como si esperaras la llegada del verano para acoger a los bañistas en tus brazos”. A mí me sorprendió que hubiera esperado tantos años para decirme eso. Era como una hermana para mí y nunca me había hecho sospechar que envidiara mi vida sin sobresaltos o que me guardara rencor por su soledad. Al revés, siempre me dio a entender que me estaba agradecida por arrebatarle al chico que, según ella, le habría desviado de la vida de aventura que había elegido.

Aquella tarde se había reído de mí porque me emocioné al sostener en la palma de la mano una mariposa de cristal y dije que nuestra amistad era así: algo que dura porque es frágil. Dentro del hotel la chimenea estaba encendida y, a través de la ventana, su resplandor doraba su pelo gris. Ella se arrimó a mí para cubrirme las piernas con la manta. “¿Quién iba a pensar que ese verano marcaría nuestras vidas?”, dijo. “Había quedado con él para ir a bañarnos al lago, esta vez a solas, y yo te lo oculté. Acordamos la hora, pero en cuanto colgué el teléfono empecé a dudar. Y nunca fui a la cita. A él lo veía como una piedra que, al caer, removería el fondo del lago y desvelaría algo de mí que no me atrevía a mostrar”.

Imagen: John Singer Sargent. The Black Rivulet

Artículo publicado el 4 de diciembre de 2014 en el periódico La Opinión de Murcia.

 

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